09/23/2011 (7:00 am)
Balanceando el shampoo
Luego de largos meses de cavilaciones y solitarias discusiones metafísicas llegué a una significativa conclusión para la condición humana: es imposible balancear el shampoo con la crema de enjuague. Me explico. Uno esperaría que ambas se gasten a ritmo parejo, de forma que sea posible terminar ambas botellas, simultáneamente, para luego comprar otro par. Mi experiencia me lleva a la irrefutable conclusión de que este ritmo es simplemente una utopía inalcanzable, una vez descartada la idea de incurrir en poco económicos excesos y desperdicios. Esto nos obliga a elegir entre dos caminos de acción igualmente patéticos: reponer sólo la botella gastada con la obligación de concurrir por segunda vez al supermercado al terminar la segunda botella o comprar el par completo cuando una de las dos se termina, ocupando lugar en el armario de forma innecesaria mientras nos recuerda la falta de simetría reinante en el universo. Ambas opciones resultan igualmente absurdas e insatisfactorias, con un dejo solución apurada y la aplastante sensación de que el balance en el mundo se encuentra irremediablemente destruido.
Por supuesto, mis meditaciones en la ducha no se limitan a cuestiones de balance natural. O quizás sí. Otra de las desolaciones que me desvelan consiste la indescriptible dificultad de seleccionar la botella correcta por las mañanas, el trabajo de distinguir una botella de otra. Podría esperarse, y hasta sería lógico, que al menos el cincuenta por ciento de las mañanas uno habría de elegir la botella correcta. No es sino una muestra del terrible espíritu demoníaco que habita este par el hecho de que todas y cada una de las mañanas elija primero el equivocado. Un promedio de éxito menor al que podría obtener jugando a la ruleta, abominación estadística que inevitablemente desemboca en la trabajosa tarea buscar algún indicio en la etiqueta de la botella, acto que se vuelve una parte más del ritual matutino. De más está decirlo, dicha indicación es un texto minúsculo, imposible de encontrar.
