ToDo, con t y d mayúscula, palabra compuesta por otras dos palabras en inglés, to y do, las cuales quieren decir “por hacer”. Comúnmente utilizada por gente dedicada a la informática para señalar las cosas que NO va a hacer con el fin de sufrir ante la aparición de estas cuatro letras en la pantalla.
Todos tenemos nuestra lista de ToDo’s, esas cosas por hacer que sabemos nunca vamos a terminar, y aún así cada vez que nos distraemos lo suficiente nos atormenta la idea de dejar la tarea inacabada, una falta imperdonable para con uno mismo, el objeto de nuestro abandono y la lista misma que espera pacientemente, en forma de reproche, el día que finalmente consigamos trazar una línea horizontal por sobre alguna de sus tareas pendientes.
Sin entrar en ToDo’s trascendentales y metafísicos que serían motivo de otro texto, que posiblemente nunca me anime a escribir, este fin de semana me persiguieron los siguientes:
1. La persiana: en mi pieza hay una persiana que hace años no funciona pero que nunca arreglé porque no soy demasiado amigo de la luz y porque además hay otra que si funciona. En algún momento como mensaje no-tan-indirecto, me habían regalado la correa para arreglarla, solo para darme cuenta hoy, al intentar hacerlo, que también falta algo que se llama “reductor” y es lo que une la correa con la persiana. (*)
2. Estantería floja: cada tanto mi biblioteca desborda, momento en el cual debo agregar nuevos estantes. La última vez se me ocurrió hacer coincidir el tamaño de una estantería con el de un escritorio, motivo por el cual terminé con un estante ridículamente largo y muy poco estable. Debería cortar la madera por la mitad. Probablemente nunca lo haga.
3. Pasar mi agenda del teléfono viejo al nuevo: desde que mi viejo teléfono se rompió cada vez que alguien llama debo intentar adivinar de quién se trata, por vagancia nunca pasé la agenda. No tengo planes de hacerlo.
Alguien NO tiene una lista de pendientes que lo atormente? Que envidia!
(*) Actualización: Al momento de escribir este texto la lista de pendientes se reducía a nada más que tres pero planeando una mudanza la mayoría de estos puntos dejaron de tener tanto peso y hoy en día la lista incrementó su tamaño, varias veces más. De cualquier forma aclaro, un evento poco común ocurrió y hoy la persiana funciona per-fec-to, mi ToDo list está un poco más feliz.
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